Este procedimiento recibe su nombre del inglés “near infrared” -cercano al infrarrojo- y consiste en un láser que brinda tensión a la piel, una nueva opción para contrarrestar de manera activa el envejecimiento.

Este láser emite una luz que calienta de manera progresiva y confortable la piel, penetrando en la dermis, provocando la formación de nuevo colágeno y mejorando la arquitectura y la firmeza de ésta.

Se recomienda a aquellos pacientes que muestran laxitud de la piel por envejecimiento en la cara y cuello. Se recomiendan entre 3 y 5 sesiones cada 7 días, para luego realizar una mantención mensual.

NIR

Retracción de la piel